Michael
Moore, desarrolló un documental, que cuestiona al liberalismo económico,
llamado “Capitalismo: Una historia de amor” aborda temas como: la trata del ser
humano igualándolo a mercancía, la
búsqueda de ganancia a pesar de todo, y la primacía de lo económico sobre lo
subjetivo, entonces ¿Qué permite la consolidación de éste sistema económico?
Moore,
narra varias historias, la primera, sobre un banco que embargó la casa de una familia
que no pudo pagar la hipoteca, otra
sobre un grupo de jóvenes presos en el reformatorio injustamente, porque
el juez que los juzgó tenía fines de lucro con su encarcelamiento-Jesús no
dijo, ganad y oprimid al pobre porque
entre más tengáis más os recibiré, Jesús dijo: “El que quiera ganar su vida por
causa mía la perderá, y el que pierda su vida por mi causa la ganará- afirmaba Moore, criticando, al capitalismo, que desprecia la persona en su esencia,
convierte a la sociedad, en un lugar donde prima la ley del más fuerte y del
más privilegiado, -es irónico, que saquen provecho hasta de la muerte- Comentaba mientras narraba la historia de
muchos bancos que a través de seguros de vida, se aprovechan de la muerte de sus empleados. En
el capitalismo, el rico es cada vez más rico, y el pobre tiende a la miseria,
parece justa la distribución, pero las oportunidades son para el que menos las
necesita, y la cultura de gasto, lucro sobre todas las cosas, hace que el ser
humano se asemeje a los animales.
Somos
personas de mentiras interesadas en los bienes materiales, que la polilla y el
orín corrompen, parecería que somos la cultura del aprovechamiento, pero de
nada aprovecha tenerlo todo, si nuestros sentidos no están alertas, si somos
meretrices del sistema y nos vendemos al
mejor postor. Nuestros valores tienen el precio que le damos y parece
que es finito, éste vacío de poder y de entendimiento tarde o temprano nos
llevará al caos.

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