Han cambiado muchas cosas desde que publiqué mi último artículo prosaico de opinión en un blog. Decidí escribir hoy porque me sentí perpleja, al leer los estados en Facebook de uno de los antropólogos más conocidos de Colombia actualmente: Fabian Sanabria. En su muro, observaba la manera en que insultaba a los grupos protestantes, a mi parecer, se burlaba de ellos,sin observar las diversas agrupaciones en que están clasificados y tal vez influenciado por la chiva en los medios del comportamiento de una protestante del partido MIRA (No estoy de acuerdo con este partido ni con la iglesia ministerial de Jesucristo). Me decepcioné un poco ¿Cómo se supone que intentemos entender la cosmovisión de las comunidades indígenas y juzguemos fuertemente a las comunidades occidentales que no piensan como nosotros?¿Esa es la comprensión de la diversidad, el relativismo cultural que predica la carrera?
Al fin y al cabo cada persona es un mundo en sí mismo, creo que somos seres contradictorios, solo que no siempre descubrimos, nuestras contradicciones. Como persona no alejada de las subjetividades, que pertenece a una comunidad protestante, me sentí ultrajada, muy triste por ese vacuo concepto de tolerancia, que es utilizado muchas veces por los que se sienten rechazados por alguna(s) condicion(es) que la sociedad en general no acepta. Pido tolerancia de parte de los que dicen profesar este valor, pero no toleran a los que no consienten con sus actitudes, pido tolerancia como una antropóloga indignada, que no está de acuerdo con estas críticas ofensivas, ni con los intentos por explicar la existencia de mi amado Dios bajo el lenguaje científico. Creo que el valor de la tolerancia se basa en tratar de entender al otro en sus propios términos, no significa siempre, estar de acuerdo con lo que "el otro" haga. .
Ahora, empiezo a examinarme a mí misma y me doy cuenta de la contradicción en la que estoy cayendo, por tanto intentaré, no ejercer violencia escrita contra Fabián Sanabria, entenderlo en sus términos, luego comprendo que es una utopía, siempre estaremos rechazando algo, así sea el mismo rechazo. El punto está en tratar de no hacer daño al otro y velar por el bien común antes que por el propio. Digo esto y después me pregunto ¿Qué es el bien común? yo lo veo de una manera y los demás de otra, entonces pienso que para estas concepciones debemos hacer caso del consenso colectivo, esto conlleva a que en nuestro entorno social tengamos siempre que sacrificar algo de nosotros, para que nuestras necesidades afectivas, alimentarias entre otras, sean suplidas. ¿Será que me he desviado del propósito en este escrito? estas cosas son grandes paradojas, pero ya me desahogué.